Los Hermanos de San Juan

Los hermanos de san Juan desean vivir de la gracia del Apóstol Amadísimo, ser los bien-amados de Nuestro Señor Jesucristo quien hoy más que nunca busca amigos que reciban su amor con la prontitud de la juventud, la inteligencia perspicaz de los sabios que no se dejan engañar y la pureza de corazón. Estas son las tres características con las cuales santo Tomás describe a san Juan en el comentario al cuarto Evangelio: juventud, perspicacia y pureza.

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Asimismo, los hermanos de san Juan son apóstoles que predican y comparten con los demás los frutos de su contemplación de Dios. Por eso, se consagran a Dios por la Maternidad Divina de la Santísima Virgen María a una vida conforme a los consejos evangélicos (los tres votos religiosos de pobreza, obediencia y castidad). Los hermanos cuidan de la vida de  oración comunitaria y personal (la misa, la adoración, los oficios divinos y la oración), se empeñan en el estudio y la enseñanza (según las tres sabidurías: filosófica, teológica y mística) y cultivan la vida fraterna entre hermanos que buscan amarse en verdad unos a otros.

¿Cómo entra un joven en la Comunidad San Juan?

Impulsado por el Espíritu Santo y con un deseo de darse totalmente a Jesus. Sin embargo, la Iglesia, en su prudencia, pide que el compromiso religioso se haga por etapas.

Toma de hábito

Un joven que toca la puerta del noviciado es primeramente un “observador”: se le permite un tiempo para observar del exterior la vida de la Comunidad. Si pide seguir esta experiencia, el padre maestro de novicios lo invita a dar el paso y a participar en la vida de los Hermanos: “Vengan y vean” (Jn 1,39). Comienza entonces el tiempo del postulantado que dura por lo menos dos meses. Habiendo probado su vocación en el interior, el postulante puede llegar a entrar en la Comunidad y a ser novicio.

Profesiones 2014En la Comunidad San Juan, el noviciado dura dieciocho meses. Seis meses después de la entrada en la Comunidad, el novicio toma el hábito. Al término del noviciado, el Hermano se compromete pronunciando votos de pobreza, castidad y obediencia por cuatro años: es la profesión simple, distincta de la profesión perpetua, la cual se hace para toda la vida. El Hermano, una vez que es “simple profeso”, pasa todavía dos años en Saint Jodard para terminar su formación filosófica antes de ir a Rimont, donde se prepara para pronunciar sus votos perpetuos.

 

Contacto

Si deseas más información o te gustaría hacer una experiencia vocacional:
En Monterrey, escribe al hermano Vicente csj: vicente@stjean.com
En la Ciudad de México, escribe al hermano José de María csj: frjdem@yahoo.com

Ven y Verás

¡Anímate a hacerte preguntas para ti mismo sobre tu vocación y el sentido de tu vida!